Sistema DIVA: qué es y cómo funciona

La cuenta atrás para que el sistema DIVA sea obligatorio está en marcha. Hasta el 1 de enero de 2019 este proceso mantiene el carácter voluntario, pero llegados al próximo año, este será el sistema oficial en nuestro país. Con él, los viajeros podrán reclamar la devolución del IVA de forma automática, pero ¿te afecta como empresa? En este artículo explicaremos qué es y cómo funciona el sistema DIVA de cara a extranjeros, negocios y aduanas.

 

¿En qué consiste el sistema DIVA?

Si eres una persona viajera con residencia fuera de la UE o una empresa con clientes extranjeros, te interesa conocerlo. El sistema DIVA es un método digital que permite la devolución del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) a aquellos viajeros que no viven en cualquiera de los países de la Unión Europea. Es decir, pueden aprovecharse de la ventaja Tax Free. Con el sistema DIVA, estas personas podrán reclamar la devolución del IVA casi en el mismo instante en el que adquieren cualquier producto, siempre y cuando cumplan con una serie de puntos. De cara a los negocios que lo usan, el proceso les brinda más seguridad y trazabilidad.

En la práctica, los negocios podrán mandar en tiempo real a la Agencia Tributaria los conocidos documentos electrónicos de reembolso (DER). Estos hacen referencia a las ventas ‘tax free’ que lleven a cabo con un comprador o compradora externo a la Unión Europea.

Los extranjeros, sin embargo, serán los más beneficiados con el nuevo sistema. Entre sus ventajas podemos destacar la reducción del tiempo de espera en el punto de sellado, ya que la Agencia Tributaria cuenta con todos los datos acerca de las ventas ‘tax-free’ y su reembolso. Además, será positivo para las ventas. Este proceso electrónico ofrece la posibilidad de incrementar su facturación, gracias al valor añadido que brinda a sus clientes.

 

¿Cómo funciona?

  1. En el momento de la compra, la empresa debe realizar una factura y mandar los datos a Hacienda por vía electrónica. En ese momento, el vendedor recibirá un documento digital que permite el reembolso y, una vez entonces, le hará entrega de él al comprador extranjero.
  2. Con ese archivo, el turista en cuestión podrá pedir la devolución del IVA en cualquiera de los puestos físicos de gestión ubicados en cualquier puerto o aeropuerto. Tendrá que acudir con la factura digital y los bienes adquiridos. En este sentido, des del punto de vista de las aduanas, el DIVA les permite una mejor gestión de riesgos, de tal forma que se impulsa el uso lícito de esta ventaja legal. Queremos puntualizar que una vez lleguemos al 2019, todos los puntos de sellado del IVA contarán con la tecnología apropiada y necesaria para realizar el proceso de forma automática.
  3. Con ambos trámites realizados, al comprador extranjero le será devuelto el sobrecargo del IVA a través de una entidad colaboradora o remitiendo al comercio. No obstante, este plazo debería realizarse antes del día 16 del mes siguiente al tiempo de liquidación.

Tipos de procedimientos

Si bien el sistema DIVA deberá ser utilizado por todo tipo de empresas, existirán dos vías para poder mandar la información a la Agencia Tributaria.

  • De cara a las grandes empresas que trabajan con operadores Tax Free, se podrá realizar a través de la web.
  • Los pequeños y medianos negocios tendrán más factible el formulario web que ya tienen disponible en la web de la Agencia Tributaria.

 

Aunque todavía quedan dos meses para que el sistema DIVA sea obligatorio, te recomendamos que te introduzcas progresivamente para tenerlo por la mano llegados el día. Si en dicho proceso te surge alguna duda, o buscas profundizar en el tema, contacta con nuestra gestoría para que podamos concertar una cita y ayudarte en el salto a la digitalización.